lunes, 2 de mayo de 2011

Autorretrato

Hace 20 años y unos tantos meses a una mujer de 34 años se le diagnosticó un posible tumor en el útero. La idea de morirse joven, por un momento, la aterró; pero como sabía que todo debía comprobarse con un eco decidió esperar para decírselo a su madre. Días después del vaticinio “improvisado” del doctor, se fue a hacer el dichoso eco y así saber cuántos días, meses u horas les quedaban por vivir. Para no alargar el cuento: el tumor tenía tres meses de fecundado; estaba bien formado y el ginecólogo con cuanta emoción le dijo a la asustadiza mujer: su tumor es una niña.

Es un poco triste reconocer, ante ustedes, de que fui producto de una mala hipótesis médica; pero no me avergüenza, al contrario me da tanta gracia que en primera instancia fui un tumor y luego un feto (los milagros existen). Así es, nací hace 20 años un cuatro de octubre en alguna clínica de la ciudad (me hubiera gustado tanto decir: vine al mundo conociendo la cocina, el baño o algún taxi). Desde pequeña odié dos cosas de mi cuerpo: mi cabello extremadamente rizado y mi nariz aguileña. Ahora la cosa ha cambiado un poco: soy la más alta de mi familia (todos no pasan del metro con sesenta y cuatro centímetros), mi cabello ya está menos rizado y más negro (¡bendita sea la plancha de soporte de cerámica!), mis ojos a la luz del sol se ven negros y por las noches se hacen cafés, creo que quise ser gato. Era blanca pero las horas de educación física en el colegio me dejaron de color canela. Como ya les conté, mi única inconformidad corporal, hasta ahora, ha sido mi nariz. Cuando tenía unos 12 años, mi prima me decía que me parecía mucho a Cicerón. No me ofendía parecerme a un poeta griego, me ofendía el tamaño de mi nariz. Poco a poco lo superé y aprendí a vivir con ello después de que me enteré de que la cirugía plástica no siempre es la mejor opción. Tengo dos hoyitos en las mejillas y eso me da una apariencia de risueña, pero no lo soy.


Tengo problemas de salud como todos. Soy asmática y eso me hizo ganarme una estadía de dos meses completos en el hospital cuando apenas tenía 3 años. Han pasado 17 años y las crisis asmáticas son escasas. Sólo se presentan cuando me emociono, me estreso o me deprimo.


De santa no tengo ni un pelo, pero mi segundo nombre hace gala al nombre de San Francisco de Asís. Otro complejo sembrado por la sociedad infantil, estudiantil y más adelante “tus amistades” fue el que siempre me dijeran: Pancha, Paca o Panchita. En serio, creo que es un real complejo. La verdad y por mi salud mental prefiero que me digan Pakita (hace 4 años lo dejé de escribir con “QU” porque quería estilo). También es un trauma personal que he aprendido a sobrellevar. Aprendí a leer a los cuatro años, pero no por eso soy superdotada o algún tipo de ser humano con un IQ de más de 180.


Mi mamá siempre tuvo miedo de que presente problemas de personalidad, educativos o cualquier cosa que dé indicios que sería sociópata, psicópata o asesina, debido a su divorcio. Creo que fue un alivio para ella evitarle el trabajo de llevarme al psicólogo cada jueves después del colegio. Tanto así que, todo el tiempo que mi padre estuvo lejos de casa me involucré en mis cosas colegiales y sociales. Fui buena estudiante y supongo que lo sigo siendo. De esa experiencia familiar aprendí que debía ser autosuficiente, tener una personalidad arrolladora pero siempre manteniendo mí fuerza de carácter.


Eso último siempre ha sido mi mayor problema. “Tener personalidad” me parece que siempre fue una etiqueta porque “tener personalidad” no siempre trae cosas buenas. Por lo menos a mí no, por lo mismo que “tengo personalidad” he desarrollado capacidades/virtudes/defectos que nunca en vida mi madre sabrá ni mi familia porque pedirían mi exilio en alguna isla del Caribe. Me volví más observadora, por ende crítica. A veces siento que me paso un poco de la raya; pero he aprendido a ser tolerante y a las personas que critico fuertemente, usualmente, les pido disculpas. Digo mil lisuras por minuto (mi madre uno de estos días sacará un desinfectante o me dejará sin dientes), sé que se escucha horrible; es que hay gente que las provoca, bueno en realidad no sólo las personas sino todo lo que te pasa durante el día. Ese no es el punto, todos las decimos y ya. Después de que me salí de dos veces de la universidad se me ha complicado ser “sociable”. En el colegio solo pasaba haciendo amigos y parloteando con cualquiera. Ahora no, es diferente. Si tengo “vida social” es gracias a los que vengo conociendo desde el primer ciclo en esta universidad.


Me justificaré, esto de no tener amigos es porque a veces odio a la humanidad (grave problema convivo con ella todos los días de mi corta/mediana vida). Todo lo que veo en los diarios, noticieros, en carne propia y demás programas me hace vivir con la paranoia de que cualquiera me puede clavar un cuchillo. Odio a los seres humanos porque son los únicos animales que hacen daño a otros animales que carecen de habla. Mi madre cada vez que me oye hablar de eso me dice que definitivamente hago gala a San Francisco. Como es obvio, tengo mis odios particulares. Odio a unos cuantos pero eso me lo guardo para mí, después se ofenderían o irían con el chisme. Sé dar consejos, sé solucionar problemas ajenos; sin embargo mi vida se puede estar cayendo a pedazos y no hago nada por barrerlos. Creo que no me gusta reconocer mis errores, o todo lo negativo que gira en torno a mí. Eso no me hace una mala persona, es más, sé que ayudo demasiado y a veces dejo de hacer mis cosas por los demás.


Sé mover las orejas, me gusta morderme la parte interna de mi cachete. Le tengo pánico a los dentistas, no puedo dormir a menos que sea con bulla y duermo de lado izquierdo de la cama. De ese lado está siempre muy frio. No creo que en la bondad de la gente, sé que por ahí hay un villano de película. Me encanta el color turquesa, es el más transparente de los colores que me gusta. Me trueno los dedos cada 5 segundos.


Cuando sea grande quiero escribir. No cualquier cosa: quiero escribir terror, quiero perturbar y desgarrar mentes. Amo matar gente escribiendo. Obviamente sé que alguna vez escribiré algo bonito, lleno de liebres en el prado, de flores y amor por cada hoja que se lea; mientras todavía no sea eso, me conformo con ser una asesina anónima, que su única arma es un teclado y un mouse. Si llego a ser escritora no me gustaría ser famosa. ¿A quién engaño? Eso es inevitable, pero espero llevarlo como algo bueno, obvio alguien por ahí ha de querer ser como yo. Con mi escritura tampoco planeo traumar niños ni mandarles mensajes subliminales; pero sí abrirles los ojos para que vean que la literatura terrorífica es hermosa. Por ahora, sólo pienso en qué pasará con mi vida: quizás cuando sea una anciana me esconda en un pueblo europeo donde haya casitas de “chocolate” y pasen por ahí de vez en cuando Hanzel y Gretel.

12 comentarios:

  1. a pesar de ser tu hermana me entere de mucho sobre ti y debo decir: pero que manera mas suelta de describirte!! y pues sí hermana, la fama seria inevitable y en tu caso mas jaja se q tendrias la madurez para sobrellevarla. La belleza del terror? pero a mi me gusta cuando te pones abstracta ! anda di q si :D

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  2. ¿Abstracta? Quizás mi padre nos desheredaría jaja, gracias ñaña... a tí siempre te gusta lo que escribo; serás mi manager.

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  3. Que decir, me sorprendí con el hecho de tener a una persona que me entiende en la posición de que cuando se dio la dichosa "visita al médico" de cada una de nuestras madres, el diagnóstico fue todo lo que uno menos se esperaba, ya conoces mi historia.

    Hay ciertos detalles o mejor dicho muchos que me has comentado de tu vida, de lo real y de cómo uno debe atenerse a acoplarse con aquellas vivencias cotidianas que a veces nos dejan mucho que desear, quién sabe.

    Se de tus disgutos, de tus gustos y de tus "tendencias asesinas" (risas). La verdad es que en la definición del ser sociable a veces hace que muchos dejen de ser como son y traten de acoplarse a los otros, ¿por qué?, hasta ahora me lo cuestiono.

    Pero bueno, las cosas vienen, van y nos atenemos al cambio.

    :) Me gustó mucho tu entrada!

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  4. Primeramente, felicitaciones. Este es un verdadero ejercicio de "desnudo" autobiográfico. Brindas datos duros, desde el inicio, cuando narras la confusión médica que hubo previo a la noticia de que ibas a nacer. Esa novedad, de paso, sirve de enganche para el lector.

    Soy un obsesionado con las estructuras narrativas, con algunas teorías: esa que dicen que el inicio, las primeras líneas, deben "enganchar". Tú lo logras con esa anécdota. Bien.

    Lo demás, datos curiosos de tu personalidad que sueltas. Insisto: el fuerte de este retrato recae en el tipo de información que brindas. Todo es heavy, y eso, dado que este no es un ejercicio literario sino una suerte de relato periodísrtico (real, por lo tanto), tiene sus méritos.

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  5. PD: Cambia la letra, eso sí. Dificulta la lectura (es muy a lo Chavo del 8: las "d" parecen "b") y eso empaña lo bien narrado que está tu autorretrato.

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  6. Creo que me admiras. Mentira, sé que me amas, paro. Gracias Arturo =)

    Deben entender, en mi blog no seré seria. Ahora que lo dices, no puedo re diseñar mi blog >.<

    Agarré tu consejo apenas se pueda ;)

    Igual te sigo odiando.

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  7. Well, Apple.
    Que fuiste un producto de una mala hipótesis médica. Que quieras ser escritora de cosas perturbadoras. Me gustò tu bio, Pakita. Hay un recorrido ordenado y dinàmico por tu vida. AHora, cuanod seas grande,creo que todos soñamos hacer algo cuando seamos grandes, tal vez es hora de aceptar que ya somos, no?

    Mi blog: http://danielucasec.posterous.com/

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  8. Apple! Por qué no te creaste en blogspot? Pero si te puedo comentar, creo no?

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  9. Misantropía frenética.

    Me gusta el comienzo, el párrafo en cursiva parece un artículo de periódico con el que has armado un cuento (que vendría a ser tu vida). Me recuerda a ciertas crónicas o relatos realistas que usan ese tipo de motivación.

    En tu historia se va desarrollando ese comienzo. Y pensándolo bien es algo que marcará tu existencia. Aunque no lo creas, todo tu odio nace de ese tumor inexistente. Talvez no odias a nadie solo estás inconforme por ser un tumor. No creo que me explico bien, nada más lee a Alejandro Jodorowsky.

    Me gusta como intercalas descripciones físicas e internas y la manera en que todo lo ves con un lado bueno. ¡Mover las orejas es lo máximo! Yo practico casi todos los días frente al espejo pero nunca lo he logrado.

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  10. PAQUITA!
    porque escribes tanto? mentiritas
    Me parece que siempre SIEMPRE logras hacer tan buenas descripciones y nunca te queda como que espacio para algo más.
    Es super exhaustivo leerte realmente y más con este tipo de letra (apoyo a Arturo) pero te felicito mucho por tu perseverancia porque yo me hubiera cansado de escribir a la mitad. Me gusta que nunca nos debes con dudas, cada hecho tiene su explicación.
    :)

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  11. De acuerdo con el inicio crudo que le da al texto la sospecha de que aún eres un tumor ( todos somos tumores, unos más otros menos) y celebro la ciencia sobre tu personalidad y sus alcances... creo que hay muchos datos que debes dosificar, así que en ejercicios posteriores debes seleccionar de ese todo excesivo, qué dirás y qué no dirás para no derrochar información y ser más exacta. Si yo hago una lista de las cosas que reprocho de mí, lleno tres blogs

    Saludos
    Sol

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  12. Consigna cumplida, en serio hay autoconciencia en el ejercicio. Lo del estilo ya se pulirá para volverlo un poco menos hosco y más suave. Bien.

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