miércoles, 20 de julio de 2011

Diálogo

Él siempre soñó con ser un personaje normal. Nunca pretendió ser objeto de análisis profundo por parte de los críticos literarios. En su vacío ficcional, ansiaba pasar desapercibido. Pero, desde el día en que su creador tenía una idea en camino, su destino iba a cambiar. No sería un personaje normal.

-¡Eureka!, se llamará Aníbal, dijo el escritor.

El personaje escuchó lo que su creador había dicho e inmediatamente decidió protestar por no haber sido tomado en cuenta para la elección de su nombre.

-¿Perdón?, creo que te equivocas, tú no puedes decidir por mí.
-¿Quién te engañó de esa forma, Aníbal?
-Primero que nada, no me gusta el nombre Aníbal.
-Eso lo decido yo, no tú.
-¡Por supuesto que sí!, yo estoy aquí para ser quien yo quiero ser no para ser quien tú pretendes que sea.
-Creo que no estás entendiendo nada, yo te pongo el nombre que quiero.
-No lo permitiré.

Escritor Narrador se enojó, era la primera vez que le tocaba un personaje terco. Aníbal o simplemente Personaje no quería acceder a llamarse como Escritor lo había dispuesto. Este pequeño hombrezuelo quería arremeter contra los cánones literarios manifestándose negativamente hacia su creador. Escritor Narrador tenía una excelente idea para su nuevo relato. Al fin se había dispuesto a armar un personaje completamente redondo: la misma cantidad de defectos que virtudes, amaría pero también mataría; en fin, Aníbal llenaba los requisitos para “personaje redondo”. Después de esa discusión Escritor prefirió agarrar a Personaje por el lado flaco para poder llegar a un acuerdo.

-Mira, yo creo que eres perfecto para lo que busco.
-¿Qué es lo que buscas?
-¿De tí?
-¿Qué te diré? Obviamente que de mí.
-De ti, que accedas a ser quien yo creo que es conveniente que seas y de aquello, triunfar por primera vez en mi vida.
-Creo que estoy entendiendo.
-No, parece que no.
-¡Claro que sí! Has sido un escritor mediocre, criticado por medio mundo literario y ahora buscas el éxito.
-Algo así pero…
-Pero nada, ¿acaso te dicen que tus historias son trilladas? ¿Quizás llenas de adjetivos? ¿Nadie entiende el origen de las reacciones de tus personajes?
-Sí,  a mí no me gusta darle las cosas fáciles al lector.
-¿Tú crees eso? ¿Te frustra?
-Obvio, es fatal, pero ¿sabes algo? poco me importa, yo me siento contento con lo que escribo.
-Algunos amigos que trabajaron para tí como personajes dicen que eres un fraude.
-¿Eso dicen?
-Sí
-¿Ya no quieres oír mi historia entonces?
-Adelante, cuéntala. 

Escritor Narrador le explicó a Aníbal que lo que buscaba de él era un simple desequilibrio mental producido por la fobia a las mariposas y por el abandono de su madre, por ende un caso grave de misoginia. Las mariposas, según el personaje, son igual a las mujeres; por eso mata a mujeres despiadadamente y deja una mariposa en el cadáver antes de irse. Personaje se quedó mudo y no supo cómo reaccionar ante la barbaridad propuesta por Escritor Narrador. No aceptaría, él buscaba otra cosa, algo como ser feliz con alguna mujer en un lugar muy lejano. Otra vez la discusión empezó.

-¡Oye! pero yo no quiero eso, no me gusta.
-La idea no es que te guste a tí, sino a los críticos.
- Me das pena, tú vives de esos caníbales, yo vivo de tu pluma y de tí.
- Mejor dicho, vives gracias a mí.
-En eso sí no estoy de acuerdo contigo. 
-Como sea, el hecho es que yo te necesito a ti para que me respeten.
-Ok, te puedo ayudar, pero cámbiame esa historia.
-No, negadísimo, tú harás lo que yo creo conveniente.
-Aunque me pongas en una novela de cuatro tomos, aceptaría.
- ¿En una de cinco?
-¿Te drogas? No, no voy a aceptar.
- No sé porque te haces de rogar, te estoy dando la oportunidad de tu vida.
-Según tú, ¿cuál?
-Dejarás de ser un personaje mediocre, sin vida, tan “blanco y negro”.
-Yo ¿mediocre?
-Pero por supuesto, me imagino que ansias estar en una historia que le cuenta todo al lector desde que lee el título...
- Ser personaje es mucho más complicado que ser escritor.
-No, eso es completamente falso.
-Claro que no, tú has destinado a la mayoría de mis amigos a ser parte de los “personajes del montón”.
-¡NO!, estás equivocado yo escribo sobre asesinos de una forma original y fresca.
-¿Ah sí? Si eso fuera cierto, lo más probable es que ya tenías que haberte ganado el Pulitzer.
-Eso es para periodistas
-Entonces el Nobel. Tus historias son más superficiales que una adolescente de trece años.
-¡Los críticos me dijeron que si le agrego algo más a mis historias quedarían perfectas!
-Iluso, cree lo que quieras, pero yo no quiero ser protagonista de un cuento tan trillado.

Personaje no se dejaba convencer por Escritor Narrador. Cinco minutos después volvieron a encontrarse, con una nueva historia y con un posible final para Personaje.

-¡Escucha! ¡Te tengo lista una nueva historia!
-¿Tan rápido?
-¡Para que veas!, el oficio de la escritura es innato en mí.
-Ajám
-Bueno, bueno, escucha
-Cuéntamela
-Vas a ser un asesino intelectual; leerás a Maquiavelo y a él le atribuirás tu forma de actuar con la sociedad, por eso eres un asesino. Si quieres una sociedad mejor, mata a quienes la dañan. ¿Ves? ¡EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS! ¿Se aplica no?
-Mmm…
-¿Mmm? ¿Sólo eso vas a decir?
-Es que me sorprende tu capacidad de superficialidad.
-No te permito que me digas eso, yo sé mucho de filosofía y de literatura.
-¿Hay algo más en tu historia?
-Si, bueno este asesino luego de leer Paulo Coelho se da cuenta lo equivocado que está y decide ir en busca de un viaje de peregrinación.
-Definitivamente concuerdo con lo que los críticos dicen de ti.
-¿Qué? ¡Si es una historia profundísima!
-Mira, Escritor Narrador, no me molesta que tu historia sea fresa, por último es tu estilo.
-¡Ese nunca fue mi estilo!
-Empezaste escribiendo acerca de tus historias amorosas, luego te apropiaste de asesinos y vidas ajenas a las tuyas.
-Oscuro pasado
-Cínico, eso es lo que te gustaría seguir escribiendo.
-Di lo que quieras, pero sé que no es así.

Escritor Narrador se quedó pensando, quizás era cierto lo que Personaje había dicho sobre su vida literaria. Escritor en ese instante se enfureció por la impotencia y decidió enfrentarse a su realidad, se vengaría a través de Personaje.

-¡Eres un embaucador! ¡Todavía no eres un personaje!
-Ya lo soy.
-¡No tienes vida aún!
-La tengo desde el instante en que me pensaste y en el que el narrador de esta historia me ha incluido.
-¡Mentira! ¡Mentira!
-Bien sabes Escritor que todo lo que te digo es cierto.
-Tú eres un nadie en medio de una nada.
-¿Quién te dijo que la ficción es falsa?
-¡Es de conocimiento general!
-Estás muy mal, deberías descansar.
-La ficción siempre ha sido una mentira. Tú eres una mentira porque vives en un mundo de ficción, una mentira que nosotros los escritores pretendemos que sea realidad.
-Pero lo es. Sigue siendo realidad por el simple hecho de que hay acontecimientos, vidas vividas dentro de ella.

Escritor estaba lleno de rabia, Personaje sólo era una voz que estaba en su cabeza. Una voz que actuaba como un juez, propinandole sermones sobre lo que él no sabía hacer: escribir. 

-¡TÚ Y LA FICCIÓN SON UNA PUTA MENTIRA!
-No, no lo somos, somos de verdad  mientras tú y los lectores hayan creído en nosotros, existimos. Escritor, el narrador de esa historia es el dios que te gobierna a ti ahora.
-No te quiero escuchar más ¡Lárgate!
-Deja de pensar en mí.

Escritor Narrador en su afán de que la voz interna en su cabeza callara, entró en estado de histeria. Se aisló en una esquina del pequeño dormitorio y esperó a que surtiera efecto, pero no fue así. Escritor Narrador desde ese día experimenta cambios de personalidad cuando se enfrenta al oficio literario...

Pd: Esta historia parece no tener final. No me gustan los finales felices, a un Escritor Narrador como Escritor Narrador hay que hacerlo pagar por testarudo. Si me animo a escribir un final les adelanto que lo más probable es que termine loco porque es el único que dice hablar con su conciencia literaria. Yo también lo hice para poder escribir esta historia y no estoy loca, sólo tengo amigos invisibles. 

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