La imaginación también mata
Apenas lo vio pensó que era ideal. Estaba en una cafetería cuando llegó a sus ojos la aparición de un ente casi celestial. Alto, ni gordo ni flaco; barba, nariz perfecta, cabello castaño y ojos verdes. Era perfecto. La rareza del angelical ser la arrulló y cayó dormida sobre la mesa. En su sueño se veía con él: abrazos, besos cariñosos, caricias candentes; era tan delicioso como cuando lo vio por primera vez. Seguía soñando, se vio ya con él pero en una casa. Su vida era la del típico matrimonio; peleas y discusiones. Un día apareció él, amor de su vida, con una pistola y con la cara llena de lágrimas, mientras decía entre palabras inaudibles que la amaba y por eso le haría lo que iba a hacer, pero antes de apretar el gatillo; ella despertó. Despertó y se dio cuenta que no llevaba su ropa, era un raro uniforme de una sola pieza de color naranja; y que las paredes de la cafetería eran barrotes. Más tarde descubrió que estaba acusada de homicidio premeditado en segundo grado. Sentencia: 2 cadenas perpetuas.
El cadáver
Cuando el asesino despertó, el cadáver seguía allí.
Cuestión de supervivencia
Una mañana mi vecina me llamó para que vaya a su casa a pasar la tarde. Nunca habíamos sido amigas, por eso, me asombré y para no ser maleducada, fui. Al llegar me recibió aparentemente cariñosa. Me pidió que me sentara que iba a traer el té. Estaba impaciente porque era sumamente raro que mi vecina me invitara a tomar el té si jamás habíamos cruzado alguna palabra. Bajé la mirada para ver el color de su alfombra y mis pies helados por los nervios. De repente, sentí un metal frío en mi frente. Ella, con la cara llena de odio me dijo que era repugnante, una puta, una dañahogares. No me quería morir y por eso empecé a forcejear para quitarle el arma. Un disparo al vacío se escuchó, ella con la cara aun llena de odio y la mirada fija hacía mí se quedó tendida en el suelo. ¿Yo? corrí lo más lejos que pude, alcancé el primer bus y ahora vivo de vecindario en vecindario buscando maridos jóvenes y esposas celosas que se dejen matar. La sangre es mi negocio.
Amor, comprensión y ternura
Al entrar a su dormitorio lo primero que encontré fue sangre. Titulares como: Su mujer le cortó el miembro y se lo dio de comer al perro, El secuestrador le cortó una mano, Le abrieron la tapa de los sesos, y pare de contar. El tipo estaba obsesionado con la sangre, definitivamente. Estaba dormido y sus ronquidos eran estridentes y desentonados. No quise asustarlo ni ser el típico asesino marginal que primero putea a su víctima y luego espera su llanto de súplica, pero aun así lo mata. No. Se merecía una muerte digna, por eso lo hice mientras dormía. Tomé el cuchillo rápidamente y le di catorce puñaladas. Esa noticia sería como pan caliente a la mañana siguiente. Salí de su casa tranquilo, pensando en que José había sido la primera persona en no entender en que lo único que necesito es amor, comprensión y ternura.
Miércoles 13
Los miércoles 13 salgo. El 13 es un número especial, da miedo a la gente supersticiosa, yo lo amo porque fue el día en que me estrené como asesino. Fue así, tan de repente, que jamás pensé que sería tan fácil. Tomé un hacha a lo Patrick Bateman de American Pshyco y decidí ir a la casa de mi novia, sólo le jugaría una broma. Les prometo, no sabía nada del engaño. Cuando llegué, la encontré con su mejor amiga. No pintándose las uñas, ni leyendo revistas; estaban besuquéandose en su cama. Me quedé sorprendido, pero no recuerdo que hice, sólo tengo en mi mente dos cadáveres femeninos desnudos y yo, sin una mancha de sangre, pero bastante sudado y mareado. No mato cualquier día como les dije al inicio. Un impulso fuera de lo normal me induce a hacerlo los miércoles 13, eso no ocurre siempre, por eso dicen que soy un asesino exquisito, que tiene agenda y hora para asestar el primer golpe.
Pakita, me gustan. NO entiendo: "y hora para asestar el primer golpe" que es del último cuento. Parece que esta fuera de contexto. En fin, buen trabajo!
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